¿Qué es el liquen escleroso?
Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta sobre todo a la vulva y a la zona alrededor del ano. No es contagiosa, no se transmite por vía sexual y no se debe a una falta de higiene. Su causa exacta no se conoce, aunque se relaciona con mecanismos autoinmunes.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en mujeres después de la menopausia y también puede darse en niñas.
Síntomas
- Picor intenso en la vulva, a menudo peor por la noche.
- Manchas o zonas de piel blanquecinas, finas o con aspecto arrugado.
- Fisuras, pequeñas heridas o hematomas por el rascado o la fragilidad de la piel.
- Escozor y dolor en las relaciones.
- Con el tiempo, sin tratamiento, pérdida de la forma de los labios menores o estrechamiento de la entrada de la vagina.
¿Cómo se diagnostica?
Una ginecóloga con experiencia en patología vulvar suele sospecharlo por los síntomas y el aspecto de la piel durante la exploración. Para confirmarlo, a veces se realiza una biopsia, una prueba sencilla con anestesia local. Es importante no tratarlo durante meses como si fueran hongos: el retraso en el diagnóstico favorece que avancen los cambios en la piel.
Tratamiento: control y seguimiento
El tratamiento de primera elección son los corticoides tópicos de alta potencia, aplicados con una pauta inicial intensiva y luego de mantenimiento. Son eficaces y seguros cuando se usan bajo control médico, y la mayoría de las mujeres nota una gran mejoría del picor en pocas semanas.
Se completa con cuidados de la piel: emolientes o cremas barrera, evitar jabones y productos irritantes, y ropa interior de algodón.
Como tratamiento complementario, en algunos casos se utilizan técnicas regenerativas como el plasma rico en plaquetas (PRP) o el láser, que pueden ayudar a mejorar la calidad de la piel. La evidencia sobre ellas todavía es limitada, por lo que no sustituyen al tratamiento con corticoides. En mi consulta las integro, cuando están indicadas, en el protocolo REVIVE Vulvar Therapy®.
Por qué son importantes las revisiones
El liquen escleroso es una enfermedad crónica: se controla, pero puede reactivarse. Además, se asocia a un pequeño aumento del riesgo de cáncer de vulva, por lo que conviene hacer revisiones periódicas y consultar ante cualquier cambio, como una herida que no cura o un bulto. El tratamiento correcto y mantenido ayuda a reducir ese riesgo.
Liquen escleroso: consulta en Alicante
En mi consulta de Mouma Clinic, en Sant Joan d’Alacant, diagnostico y sigo a mujeres de Alicante, San Vicente del Raspeig, El Campello, Mutxamel y el resto de la provincia con liquen escleroso y otras alteraciones vulvares. Si ya tienes el diagnóstico y quieres una segunda opinión, puedes empezar con una consulta online.

